| |
Lo que no sabes que sabías es una obra de autoayuda que apunta a mejorar el mundo mediante el perfeccionamiento espiritual de sus principales actores : los seres humanos, impulsores por igual de desgracias y bonanzas, de alegrías y tristezas, tanto de nobles ideales como de horrores, crueldades y miserias.
Son 251 páginas organizadas en 12 partes o capítulos, el primero de los cuales es una introducción y el último, Una sola raza, las consideraciones finales. En medio de los mismos se desgranan los conceptos que constituyen la esencia de la obra. El autor va llevando el pensamiento del lector hacia las síntesis medulares, preceptos, normas de conducta que mejorarán nuestra vida. Ese pensamiento se va deslizando a través de ejemplos, comparaciones, pequeñas narraciones que facilitan la comprensión. Cuando este trabajo previo es suficiente, el autor expresa la síntesis que remata el tema, invariablemente destacado en negrita.
Todo lleva, como un río a una barquita, al núcleo conceptual que expresa el sentido último de la vida: encontrar la felicidad. Para eso es necesario descubrir quienes somos y cuál es nuestra misión en la vida.
Susana Trespi Gioda
Presidenta de la Biblioteca Popular J.J. de Urquiza, Río Tercero - Córdoba
Algunos de los conceptos que leí en la obra me resultaron novedosos, como cuando mencionás cuestiones físicas o incluso cuando hablás de otras culturas como por ejemplo el viejo dicho Zen del lápiz azul, que no lo conocía, y me pareció una 'apacible verdad absoluta'.
Pero por sobre todo sentí en líneas generales como si te hubieras metido en mi cabeza y hubieras hecho un compendio de la información y creencias que tengo almacenadas, así que te cuento que cuando iba casi por el anteúltimo capítulo hice el click y me dije: "que bien puesto el nombre del libro, ahora entiendo por qué se llama así!!"...
A su vez, me parece que es uno de esos libros que los agarrás en diferentes momentos y le encontrás nuevos mensajes, porque quizás hoy me llegan más algunas cosas y mañana cuando esté en otro momento de mi evolución sienta que es otro párrafo el que me esté hablando directamente.
Dra. Miriam Rohdmann
|
|